Ya quedaban le pocos días a Minger para disfrutar de aquella cabaña, pasó los días caminando por la playa, cabalgando con sus vecinos, o simplemente durmiendo en la hamaca en el jardín que daba hacia el mar. Fue después de una de éstas siestas, en que al despertar al atardecer, fué que encontró encima de la mesita junto a ella, un nuevo paquete de colores, de parte del misterioso escritor. Minger se levantó y miró en los alrededores, por si veía a alguien que no conociera, lo cual fue imposible, pues no había nadie a esa hora en la playa. Se maldijo por no haber despertado cuando el escritor estaba aquí. tomó el paquete, lo abrió encontró una nota, junto al capítulo:
“ Sé que pronto te vas, si quieres seguir leyendo el libro, déjame tu dirección, donde pueda dejarte los capítulos”
no tenía firma. -debe ser bastante tímido, o bastante feo- pensó Minger, dejó la nota encima de la mesa, pensando que era demasiado arriesgado dar direcciones a desconocidos, una sensación parecida a un escalofrío recorrió a Minger, pero sin embargo, aquel escritor no entraba a la cabaña a robar o a violarla mientras duerme, porque los paquetes siempre estaban afuera. se sentó en la hamaca y con las luces de cabaña y del atardecer, empezó a leer un capítulo más.
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Cuando Aidan despertó, no supo cuanto tiempo pasó inconsciente, sólo sabía que le dolía demasiado la cabeza, parecía que miles de artilleros disparaban a su lado, sus oídos latían, cada centímetro de su cuerpo temblaba como una hoja y su cabeza rebotaba con cada litro de sangre que le llegaba impulsado por el corazón...quería realmente que aquel dolor terminara...
Unos días después, Sky esperaba pacientemente apoyada contra la enorme ventana de aquella oficina, esa misma la vió hace ya muchos años atrás, por motivos más peligrosos que los que venia ella a hablar ahora, aburrida, caminó cerca de los estantes, observando la cantidad de libros que aquella persona había acumulado. La puerta de enfrente se abrió, y una persona que en años la doblaba –o triplicaba, según ella- entró y elegantemente se sentó detrás de su escritorio –hecho de una madera, extraña, de madera azul- y mirándola serenamente con sus ojos pardo, le habló.
- no tienes por que esconderme tu identidad, sé quien eres.-
Sky, sonrió por lo bajo y sin moverse del lado de la ventana, contestó
- Claro, con los problemas que le causé, es obvio que aún se acuerde de mi, sin embargo, las otras personas no se han dado cuenta aún, me pregunto ¿cuándo se darán cuenta?- preguntó en un tono tranquilo.
-no creo que mucho tiempo, eso depende de cuanto quieras sobresalir. A propósito, te informo que Falbor está en custodia máxima, en este momento lo están interrogando para saber quién lo contrató para robar el arma.-
Sky miró al anciano
-mmmm....quiero saber quien le enseñó a viajar por las dimensiones, si no hubiera llegado a tiempo, él se hubiera desintegrado, junto con el cristal.-pensó Sky en voz alta.
Pasaron un tiempo en silencio, hasta que el viejo concluyó:
-mmm. A lo mejor le dijeron que él podía hacerlo, por si lo atrapaban, él hacía el supuesto viaje, y moriría, y así no podríamos atraparlo para interrogarlo.
- espero que no te equivoques-. Le respondió Sky, esperanzada.
alguien tocó a la puerta y un joven entró en ese momento, con unos documentos, ni Sky, ni el anciano hablaron en el lapso en que el joven permanecía en la habitación. Cuando salió, el viejo suspiró.
- pero... supongo que una simple captura no es lo que te motivo a venir a esta ciudad en especial Sky, y sospecho que tiene que ver con el chico que está en el hospital, curándose de sus heridas.- le preguntó
Sky quedó atónita con el hecho que ese viejo supiera tanto, pero sin embargo se calmó, ese viejo había sido astuto e inteligente desde que tenía memoria.
- así es, lamento haberlo traído, pero si lo dejaba en un hospital de su mundo, moriría...- empezó a decir Sky, pero calló. no sabía como seguir.
- ¿lo trajiste de otro mundo?, -le gritó el anciano- ¡sabias que estaba prohibido traer personas de otros mundo!, porque ellos no pueden volver, ya que se requieren de factores muy especiales, y si no los cumples mueres, tu puedes hacerlo porque...-
-Basta!, que no entiendes!, no lo hubiera traído si no hubiera estado segura que el podría regresar a su mundo!, lo hubiera curado allí mismo!- le interrumpió Sky, tensándose.
-¿Cómo? ¿qué el podría regresar a su mundo?, ¿cómo estás tan segura?- preguntó incrédulo el anciano.
- él ahora es un Bisouler, como yo
El impacto de aquellas palabras enmudecieron al anciano, la quedó mirando fijamente, al parecer, desconocía aquella información.
-¿Bisoulder?... él?, ¿estás segura?.
-si, durante la captura de Falbor, se presentó e interceptó a Falbor, dije que recuperara el cristal, cuando lo tenía, fue atacado por una onda de choque y pedió el conocimiento. lo raro fue que el cristal reaccionó y liberó la escencia del chico, inconsciente no lo podía controlar así que el atacó a Falbor, tuve que contenerlo.
-¿así que las heridas de ambos son producto de esa pelea?
- así es. Si lo dejaba en su mundo ahora que su escencia se había liberado, sería casi imposible controlarlo sin ayuda.
El viejo se puso a meditar en las posibilidades.
-bien, entonces se lo dejaré a Tauren para que aprenda a controlarlo.
-no, el sólo no podrá.-
-¿Por qué lo dices?, ¿qué tiene de especial?, ¿es un bicéfalo?, ¿es un cancerbero?, ¿o un minotauro?- preguntó con curiosidad.
Sky miró el reloj colgado en la pared opuesta a ella. Aidan ya había salido de los efectos de los sedantes que le habían administrado, debía ir a verlo, se encaminó hacia la puerta, estaba por abrirla, el viejo la retuvo:
-¿me vas a hacer esperar? ¿o me dirás?. Sonó la voz del viejo desde el interior de la oficina.
Sky se dio media vuelta y se señaló a si misma.
Algo cálido llegaba desde alguna parte hasta su cara, el dolor se había ido, trató de abrir los ojos, le pesaban. al cabo de unos segundos lo logró, la calidez provenía de una ventana que había en un extremo de su habitación, desde donde le llegaban los cálidos rayos de sol. Descubrió que le habían cambiado la ropa, vestía un pijama blanco además, tenía vendas en el pecho, brazos y cabeza. “debió haber sido una caída fea, menos mal que quedé inconsciente, sino hubiera sufrido más que ahora” pensó. miró la habitación, tenía pocas cosas: una mesita de noche a su lado, un perchero y grandes asientos en la pared adyacente, la ventana estaba en el lado opuesto, con cortinas hechas, según el, de seda, la puerta estaba frente y la cama donde él estaba acostado. “estoy en un hospital”, se dijo, pero encontraba algo extraño, no escuchaba los típicos ruidos de la ciudad, estaba un poco desorientado.
-vaya dormilón, ya has despertado....- se escuchó a alguien entrar el la habitación de Aidan
-eh?...donde estoy? Que pasó?, sólo recuerdo una explosión...- empezaba a decir Aiden, pero la chica lo interrumpió.
-cálmate, llegaste junto con una chica, estabas con un TEC abierto y múltiples heridas, hemos tenido que operarte para salvarte la vida, eso fue hace unos 4 días...-
-¡qué!, ¡hace cuatro días!- exclamó asombrado Aiden, con lo que le dijo la chica, se acordó de aquella chica.
-¿que ha pasado con la otra chica?-
-ella esta bien, se le dio el alta ayer, ha salido hace ya bastante rato, porque estaba aquí, creo que pronto volverá.
-mmm...mis padres?, donde están?, ya han llegado?-
-sus padres no han sido encontrados, dime ¿donde vives?
-en Falagar, en la parte Este....
-¿Falagar?, ¿acaso es un pueblito?, ¿donde queda ubicado?-
Aquella sorpresa de la chica le dio mala espina a Aidan, ya que Falagar era una ciudad capital, era muy conocida por su desarrollo científico-tecnológico, por no mencionar la bella arquitectura. Esto cada vez le resultaba más confuso.
-ehh...donde estoy ahora, que es este lugar o país?
La chica lo examinó con la mirada, lo encontraba extraño.
-estas en la ciudad de Baher, en el lado Sur de ......
-¿Baher?- interrumpió Aiden
antes de seguir sorprendiéndose, la puerta se abrió y la chica desconocida apareció, tenía varias heridas al igual que Aidan.
- que bueno que despiertas, necesito...-
-¡aguarda un momento!, dime primero en donde diablos estoy!- le espetó Aidan, ya enojado
la chica lo miró y sin voltear la cabeza, dijo:
-Antey, ¿puedes salir un momento?, debo hablar con Aidan a solas-
Aidan creyó que se equivocaba, pero vio que era a Antey, la chica con quien había estado hablando salía sin decir palabra. Cuando la puerta se cerró, la desconocida fue quien habló:
-perdón por no presentarme antes, pero en estado inconsciente es imposible hablar.- Se disculpó la chica, en un tono serio.
-no te preocupes, pero ¿estás bien?- le preguntó Aidan
- si no te preocupes, a propósito, mi nombre es Sky. Bien, tengo que explicarte algunas cosas, asi que por favor, quédate tranquilo y escúchame.
- está bien, mi nombre es Aidan, un gusto en conocerte.- Le dijo con algo de cortesía
-recuerdas algo del día que nos conocimos?- preguntó, sin rodeos.
-si, sólo hasta que algo me agarró y me lanzó lejos- respondió con firmeza
Sky pensó un momento , miró hacia el exterior por la ventana, a Aiden eso le molestaba, pues buscaba respuestas.
-Yo soy una aspirante a Lexan, ellos son los encargados de mantener la paz, es comparable a los policías de tu mundo, sorprendí a un delincuente robando una de nuestras armas, su nombre era Falbor. Tratamos de detenerlo, pero escapó con el arma... por azar llegó a tu mundo. Sólo yo pude seguirlo, empezamos una pelea, cuando me dio un ataque sorpresivo, caí, en eso llegaste tu a ayudarme, recuperaste el arma, en eso, él nos atacó, tu saliste disparado unos cuantos metros y te golpeaste la cabeza contra el suelo, si te llevaba al hospital de tu ciudad en ese estado, morirías, así que te traje a mi mundo, y el resto es como sigue.
A Aidan le daban vueltas las palabras “llegamos a tu mundo” y “te traje a mi mundo”, pensaba que se estaba loco con el golpe que se dio.
- espera, ¿porque dices, “llegamos a tu mundo” y “te traje a mi mundo”?, estoy un poco confundido, y ¿por qué Antey no conoce Falagar?, es una ciudad capital.... ¿!donde rayos estoy!?.- Empezaba a gritar Aiden, perdiendo la paciencia.
- ¿es que eres tan cerrado de mente?, ya no estamos en tu mundo, ¡estamos en otro mundo!. -Le concluyó Sky. –si te enviaba al hospital de tu mundo, con tu tecnología, morirías, ¡entiende eso, por favor!-
Aidan no sabia que contestar, estaba convaleciente, lejos de su hogar, sus padres, amigos, de todo lo que conocía...trató de calmarse -lo que llevó un rato- antes de hablar:
-bueno, te agradezco que hayas salvado mi vida, pero ahora quiero, y si no te importa mucho, volver a mi casa, mis padres deben estar preocupados- dijo Aiden, ya más calmado.
- hay un problema, muy serio por cierto-
- te escucho- dijo Aiden, pensando que ya nada lo podría sorprender.
- hay una enorme diferencia de tiempo entre tu mundo y el mío, tan grande, que si calculamos mal tu ubicación espacio temporal, aunque sea por muy poco, será como ponerte a ti a unos 2.000 años antes o después de tu época. Se necesita demasiado tiempo para verificar que sean exactos los cálculos y enviarte de regreso en el momento justo en que te traje para acá.
Aidan estaba pensativo, aunque la noticia lo impactó, pensó que si era posible que lo enviaran justo en el momento en que se fue, no habría mucho problema.
- ¿entonces envejeceré aquí y luego me enviarán como un viejo?
Sky sonrió
- no, eso se puede arreglar.
- oh. Bien, entonces ¿qué haré ahora?-
- bien, ya que creo que tendrás que pasar un tiempo aquí, te enseñaré algunas cosas para que puedas manejar bien el regreso a su hogar. He hablado con mis superiores y te harán la estancia aquí un poco más fácil.-
- bien, ¿cuándo saldré de aquí? – preguntó impaciente Aidan
- en unos días. Pero debo pedirte un favor.
- si, ¿cual?.- Preguntó con curiosidad
- si estamos con otras personas, quiero que me llames Yasu.-
- ¿y eso por?. Quiso saber Aidan.
- sólo prométemelo.- Lo dijo en un tono que no admitía preguntas. Aidan la miró, extrañado por aquella petición.
- bien, lo prometo Yasu
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Ya era de noche cuando Minger terminó de leer el capítulo. “bueno, al menos sé que no está muerto ¿y que tanto misterio la chica?, es igual de rara que el escritor de esta historia” se decía Minger.
Días después, Minger entregó la llave de la cabaña, y se fue, ya era hora de regresar a su casa, y a su vida normal.
Todo el lugar estuvo tranquilo hasta la noche, cuando un hombre alto, con rasgos difíciles de ver en la noche, se acercó a la casa, registro por todo el perímetro, buscando algo. al cabo de un rato, cansado, se sentó en una banca afuera y fue allí donde encontró lo que buscaba: encima de la mesa al lado de la hamaca y con una piedra que impedía que se volara: el papelito con la dirección de Minger.
jueves, 26 de abril de 2007
Algo para leer
capitulo 0: un joven cualquiera....
Minger salía todas las tardes, a dar unas vueltas en bicicleta, ya que estaba de vacaciones, no tenía muchas cosas que hacer, recorrió el pequeño pueblito donde le habían alquilado la cabaña a la orilla del mar, compró viveres necesarios para hacer una rico asado con los vecinos del lugar, sin embargo, al llegar a la puerta de la cabaña, había un pequeño paquete aguardándole en la puerta de su casa, estaba forrado en papel de colores, y decia sin equivocaciones: "para Minger"
-¿para mi?, que extraño, casi nadie sabe donde alquile la cabaña, y ¿qué será?-
un pensamiento cruzó su mente, había visto en la tele que gente moría por polvos y otras sustancias en el correo, así que dejó el paquete encima de su mesa, y sentandose en a silla, empezó a debatirse si debía abrirlo. media hora después decidió que si, entonces, con mucho cuidado, empezó a abrirlo el unico "polvo " que encontró fué la arena que se había logrado colar dentro del paquete, éste resultó ser un atado de hojas, como un guión, pero no tenía titulo, ni portada, era super simple, escrito a máquina, Minger sintió curiosidad, lo tomó y lo empezó a leer...
************************
Aidan no difería en nada comparado con cualquier chico de su edad: tenian 15 años recien cumplidos, su aficion por los deportes lo llevó a tener un buen estado fisico, y tenía su buen grupo de amigos en su instituto en la ciudad de Falagar. sin embargo, son pequeñas decisiones, las que nos diferencian de los demás, en algunos casos, de manera enorme.Aquel día, salía de su taller de escalada, con sus amigos, Francis y Barker, cansados, decidieron caminar lentamente por el centro, hasta que los caminos se separasen, eran cerca de las 12 de la noche, y las calles estaban casi desiertas, lo cual era normal en un día de semana.
-Aidan,¿ estás seguro de poder subir esa ladera la proxima vez? te vi un poco cansado- le dijo Barker
- no te preocupes, estoy bien- dijo Aidan, -sólo fue porque corrí demasiado para llegar a tiempo-añadió con aire pensativo
- ummm, ya veo, entonces debes decirle a Loren que te libere antes para llegar tarde, ¿cierto?- le dijo Francis, mirándolo con esos ojos cafés
- mmmm...no pasa nada con ella, sólo le enseño un poco de materia, ya sabes.....-no se pudo seguir hablando, porque en ese momento, un grito rasgo el silencio de la calle, el sonido venia desde un sitio eriazo, al otro lado del callejón, Aidan y los chicos se quedaron mirando, quietos y estupefactos
- ¿qué pasó?- preguntó al rato Francis-no lo sé, pero creo que no quiero saberlo- le advirtió Francis, en tono que denotaba un miedo atrozpero Aidan, pese a su miedo, sentía un poco de curiosidad, juzgando el ruido, parecia ser el de una mujer, pero de eso no sabía nada más. pensó que a lo mejor necisitaría ayuda, esa fue la gran decision de su vida.
- no sé, a lo mejor la estan violando o algo así, quiero ver para saber que es...
-!estás loco!, ¿y si es un maniaco?- le acotó Francis
-no creo, él mismo se hubiera asustado con el grito. si ustedes no quieren ir, no los obligaré- le replicó Aidan, un poco decepcionado por no acompañarlose empezó a acercar por el cajellón, hasta ese sitio eriazo, en ese momento, una onda de choque, junto con gritos se dejo sentir, Aidan se escondió detrás de unos botes de basura que había a su lado, podía escuchar voces en la lejanía, las cuales no eran ni de Francis, ni de Barker, sino una era aguda, como el de una mujer, otra era grave, tal vez un hombre ya mayor, se levantó y se acercó a la esquina del edificio, vió a una mujer, con un uniforme de colores rojos, negros y blancos en el suelo, al parecer la habían botado, a un par de metros más lejos, estaba un joven, apenas unos años mayor que el -según las apariencias- que la miraba con desprecio, escucho aquella conversación:- tanto que te costó alcanzarme y ni siquiera pudiste atraparme- de dijo el sujeto-aún no acabo con esto- le contestó- debes entregarmela ahora o te arrepentirás.aquel sujeto rió con todas sus fuerzas al escuchar estas palabras
-!JAJAJAJAJA! ¿crees que tú puedes vencerme? sigue soñando, chica inutil, porque aqui acaba todo, adiós-
Aidan vio lo que pudo haber sido una pistola brillando mientras la sacaba del bolsillo del sujeto, asi que rápidamente agarró una roca, y una puntería que envidian los tenistas, la lanzó hacia el sujeto, la piedra dió en su mano, soltó la supuesta pistos y comezo a verse la herida, Aidan aprovechó ese momento para salir de sus escondite e ir a ayudar a la chica
-vamos!, !levantate!- le gritaba, mientras la ayudaba a levantarse.
- ve a recoger lo que se le ha caido, !apurate!- le ordenó la chicaen otras cirscuntancias, Aidan le hubiera dicho que eso no importaba, pero estaba un poco nervioso, asi que antes que se recuperara el sujeto, Aiden se abalanzó contra el extraño objeto, no vio como era, sólo sintió en su mano que no era una pistola.
- !mocoso entrometido, me vengaré por lo que me hiciste!de una manera muy extraña, del suelo, empezaron a salir unos látigos de color negro y rojo, atacaban a Aidan, quien, con agilidad de depotista, los esquivaba, la chica le gritó que se acercara, sin embargo, cuando estaba por llegar, se sintió caer, uno de los latigos le había agarrado un pié y lo sostenía a unos centimetros por el suelo.
- adiós mocoso......- se despidió aquel sujetoel latigo se impulsó y luego lanzó a Aidan, él sólo podía ver como el suelo paraba por frente de sus ojos, sentía aquel extraño objeto en su mano izquierda, luego, en un segunto un dolor punzante y luego, la oscuridad total.
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Minger no se había dado cuenta que se había sentado durante su lectura, era un capitulo corto sobre este chico Aidan, sin embargo, no le llamó mucho la atención- seguramente, con el golpe que se dió, seguramente ya se murió.....pero ¿quien se molestó en enviarme ésto?. y más encima, sabe mi nombre.
Minger salía todas las tardes, a dar unas vueltas en bicicleta, ya que estaba de vacaciones, no tenía muchas cosas que hacer, recorrió el pequeño pueblito donde le habían alquilado la cabaña a la orilla del mar, compró viveres necesarios para hacer una rico asado con los vecinos del lugar, sin embargo, al llegar a la puerta de la cabaña, había un pequeño paquete aguardándole en la puerta de su casa, estaba forrado en papel de colores, y decia sin equivocaciones: "para Minger"
-¿para mi?, que extraño, casi nadie sabe donde alquile la cabaña, y ¿qué será?-
un pensamiento cruzó su mente, había visto en la tele que gente moría por polvos y otras sustancias en el correo, así que dejó el paquete encima de su mesa, y sentandose en a silla, empezó a debatirse si debía abrirlo. media hora después decidió que si, entonces, con mucho cuidado, empezó a abrirlo el unico "polvo " que encontró fué la arena que se había logrado colar dentro del paquete, éste resultó ser un atado de hojas, como un guión, pero no tenía titulo, ni portada, era super simple, escrito a máquina, Minger sintió curiosidad, lo tomó y lo empezó a leer...
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Aidan no difería en nada comparado con cualquier chico de su edad: tenian 15 años recien cumplidos, su aficion por los deportes lo llevó a tener un buen estado fisico, y tenía su buen grupo de amigos en su instituto en la ciudad de Falagar. sin embargo, son pequeñas decisiones, las que nos diferencian de los demás, en algunos casos, de manera enorme.Aquel día, salía de su taller de escalada, con sus amigos, Francis y Barker, cansados, decidieron caminar lentamente por el centro, hasta que los caminos se separasen, eran cerca de las 12 de la noche, y las calles estaban casi desiertas, lo cual era normal en un día de semana.
-Aidan,¿ estás seguro de poder subir esa ladera la proxima vez? te vi un poco cansado- le dijo Barker
- no te preocupes, estoy bien- dijo Aidan, -sólo fue porque corrí demasiado para llegar a tiempo-añadió con aire pensativo
- ummm, ya veo, entonces debes decirle a Loren que te libere antes para llegar tarde, ¿cierto?- le dijo Francis, mirándolo con esos ojos cafés
- mmmm...no pasa nada con ella, sólo le enseño un poco de materia, ya sabes.....-no se pudo seguir hablando, porque en ese momento, un grito rasgo el silencio de la calle, el sonido venia desde un sitio eriazo, al otro lado del callejón, Aidan y los chicos se quedaron mirando, quietos y estupefactos
- ¿qué pasó?- preguntó al rato Francis-no lo sé, pero creo que no quiero saberlo- le advirtió Francis, en tono que denotaba un miedo atrozpero Aidan, pese a su miedo, sentía un poco de curiosidad, juzgando el ruido, parecia ser el de una mujer, pero de eso no sabía nada más. pensó que a lo mejor necisitaría ayuda, esa fue la gran decision de su vida.
- no sé, a lo mejor la estan violando o algo así, quiero ver para saber que es...
-!estás loco!, ¿y si es un maniaco?- le acotó Francis
-no creo, él mismo se hubiera asustado con el grito. si ustedes no quieren ir, no los obligaré- le replicó Aidan, un poco decepcionado por no acompañarlose empezó a acercar por el cajellón, hasta ese sitio eriazo, en ese momento, una onda de choque, junto con gritos se dejo sentir, Aidan se escondió detrás de unos botes de basura que había a su lado, podía escuchar voces en la lejanía, las cuales no eran ni de Francis, ni de Barker, sino una era aguda, como el de una mujer, otra era grave, tal vez un hombre ya mayor, se levantó y se acercó a la esquina del edificio, vió a una mujer, con un uniforme de colores rojos, negros y blancos en el suelo, al parecer la habían botado, a un par de metros más lejos, estaba un joven, apenas unos años mayor que el -según las apariencias- que la miraba con desprecio, escucho aquella conversación:- tanto que te costó alcanzarme y ni siquiera pudiste atraparme- de dijo el sujeto-aún no acabo con esto- le contestó- debes entregarmela ahora o te arrepentirás.aquel sujeto rió con todas sus fuerzas al escuchar estas palabras
-!JAJAJAJAJA! ¿crees que tú puedes vencerme? sigue soñando, chica inutil, porque aqui acaba todo, adiós-
Aidan vio lo que pudo haber sido una pistola brillando mientras la sacaba del bolsillo del sujeto, asi que rápidamente agarró una roca, y una puntería que envidian los tenistas, la lanzó hacia el sujeto, la piedra dió en su mano, soltó la supuesta pistos y comezo a verse la herida, Aidan aprovechó ese momento para salir de sus escondite e ir a ayudar a la chica
-vamos!, !levantate!- le gritaba, mientras la ayudaba a levantarse.
- ve a recoger lo que se le ha caido, !apurate!- le ordenó la chicaen otras cirscuntancias, Aidan le hubiera dicho que eso no importaba, pero estaba un poco nervioso, asi que antes que se recuperara el sujeto, Aiden se abalanzó contra el extraño objeto, no vio como era, sólo sintió en su mano que no era una pistola.
- !mocoso entrometido, me vengaré por lo que me hiciste!de una manera muy extraña, del suelo, empezaron a salir unos látigos de color negro y rojo, atacaban a Aidan, quien, con agilidad de depotista, los esquivaba, la chica le gritó que se acercara, sin embargo, cuando estaba por llegar, se sintió caer, uno de los latigos le había agarrado un pié y lo sostenía a unos centimetros por el suelo.
- adiós mocoso......- se despidió aquel sujetoel latigo se impulsó y luego lanzó a Aidan, él sólo podía ver como el suelo paraba por frente de sus ojos, sentía aquel extraño objeto en su mano izquierda, luego, en un segunto un dolor punzante y luego, la oscuridad total.
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Minger no se había dado cuenta que se había sentado durante su lectura, era un capitulo corto sobre este chico Aidan, sin embargo, no le llamó mucho la atención- seguramente, con el golpe que se dió, seguramente ya se murió.....pero ¿quien se molestó en enviarme ésto?. y más encima, sabe mi nombre.
Capitulo 1: entre sombras.
Minger invitó a sus amigos a ir a la cabaña, aquella noche, al lado de un rico asado de cordero. Durante el mismo, Minger preguntó de forma abierta si alguien le había enviado aquel extraño capítulo.
-no, sabes que no se me dá escribir- decía uno, mirando el asado expectante por su trozo de carne
-ni yo, sabes que por eso estudio ingeniería- decia una amiga de Minger, Alexis
-a mi no me mires- le completó Tracy, quien sacaba ensalada.
- lo raro es que sabe mi nombre- le añadió Minger
Con el tema en el olvido y un par de horas después, el asado había acabado. Minger fue a dejar a sus amigos hasta la entrada del condominio de cabañas, se quedó otro rato conversando y riendo con ellos. No esperaba otra cosa. Sin embargo, al llegar a la cabaña, encontró otro paquete envuelto en papel de colores, decía: “no te preocupes, no te haré nada, sólo quiero alguien lea mi historia”.
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Lejos, muy lejos de aquella escena y en un tiempo extremadamente corto, una persona llega a un enorme lugar, un castillo que era en mejores tiempos era un lugar hermoso, y que ahora sólo veía destrucción por todos lados. El personaje corrió hasta los corredores oscuros del séptimo piso, en donde frenó frente a 2 gigantescas puertas, custodiadas, muy deformes, que nunca habían visto la luz, tenían cuerpos de reptiles prehistoricos deformados, patas de focas con filosas terminaciones, y cabezas de serpientes, éstas le obstaculizaron el paso., aquel personaje, sin miedo, gritó a todo pulmón:
- ¡soy Unben!, ¡traigo noticias!.-
cuando sus ecos terminaron de resonar en la amplia sala, una voz elegante le contestó:
- déjenlo pasar.-
Los extraños animales silenciosamente se apartaron y el personaje entró en la habitación, adentro, había una persona mirando por la ventana hacia el sombrío paisaje, vestía colores oscuros que contrastaban con una cara pálida y ojos que se les pueden comparar a un hoyo negro.
- mi señor Zorces, traigo noticias de Falbor. Fue capturado al completar la transdimensionalización hacia este mundo.
Zorces no se inmutó, y siguió conversando sin moverse de su posición:
- mmmm. No pensaba que eso podría suceder, pensaba que moriría primer intento de traslado dimensional.
- señor, fue ayudado a completarlo, la postulante a Lexan, Sky, estaba transformada y lo ayudó a terminarla, lo quería vivo para interrogarlo y recuperar el cristal intacto.
-¿debo inferir que el cristal está es su poder?
El informante se quedó callado, pensando, luego dijo:
- asi es señor, aunque no siempre, hubo un enfrentamiento entre ellos, Falbor iba ganado por poco, cuando iba a utilizar el cristal, un chico apareció de la nada e interferió, y atrapó el cristal, sin embargo, Falbor lanzó una onda de choque que sacó al chico de combate....o eso creíamos Falbor y yo-
ante esta frase, Zorces se dio vuelta, y miró a su siervo, impresionado:
- ¿qué pasó?
-no lo sabemos bien, pero por alguna razón el cristal reaccionó, y liberó la escencia del chico. Quedé anonadado señor, era un ser peligroso, cuando se liberó, empezó a atacar a Falbor, pero Sky lo contuvo en una pelea y ambos quedaron heridos, pero el chico volvió a su estado normal, inconsciente. Y Sky llevó a ambos a otro mundo.-dijo apresuradamente. Zorces quedó pensativo, sin duda era una información interesante, un chico que era capaz de dejar herida a Sky.
- ¿en que se convirtió el chico?-
- no tenía una forma definida, señor.-
- ya veo. Muy bien. Ha sido un buen informe.- anunció Zorces
- oh, gracias señor, muchas gracias- replicó el siervo
- y quiero que hagas otra cosa, irás a buscar a ese chico, lo seguirás y si quiere algo que desee mucho, comunícamelo. Si lo logras, serás recompensado.
- si señor, con su permiso, salgo ahora mismo.-
El siervo se levantó y comenzó a abandonar la gran habitación, dejando a su amo con una sonrisa y una idea.
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Minger estaba extrañada, porque aquel misterioso autor, estaba al tanto de lo que pensaba acerca de las entregas, sin embargo, como no era nada peligroso, sólo demasiado tímido. Decidió al fin dejarlo que enviara esos capítulos, al fin y al cabo, el chico llamado Aidan no sabía si sobreviviría, ya que sólo se dicho que está herido e inconsciente, asi que por lo menos no murió. Dejó el capítulo que había estaba leyendo, en un estante en la sala de estar, junto con el primero y se fue a dormir, pensando en cómo sería el misterioso escritor, o escritora.
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