El día Sábado llegó con Minger en cama, el día anterior, al salir del trabajo, visitó a un medico, quien le diagnosticó un resfrío común y le había dado remedios y reposo por cinco días: “como si me quedara tan tranquila en casa tanto tiempo” pensaba Minger. Entonces como era temprano, empezó a leer los capítulos de su autor misterioso.
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Aidan se hallaba siguiendo al señor Voltren, caminaron unos escasos metros lejos del hospital, hasta una casa de aspecto muy señorial, que conectaba con el hospital. Aidan supuso que era la casa del anciano, en efecto, cuando entraron, era una casa muy tranquila y con muchas habitaciones El señor Voltren invitó a Aidan a su estudio, en el ala oeste ahí entró, vio una linda mesa, la tocó y se sorprendió al notar que era de madera azul, miró los estantes, llenos de libros, aunque a él no le gustaba mucho leer, quedó impresionado con la cantidad de volúmenes. El anciano cerró la puerta y le indicó que se sentara
-antes que todo, Aidan, discúlpame otra vez por lo que te hice en la cabaña…- se disculpó el viejo con toda tranquilidad.
-señor, con todo respeto, ¿Qué es lo que está pasando? Porque según creo, no me sacó para llevarme al hospital.-le dijo un poco enojado Aidan.
El anciano lo miró unos segundos
-¿donde y cuando conociste a Collen?- le preguntó con firmeza. Aidan, perplejo, le contestó:
- hoy señor, en el mercado, me ha ayudado a comprar comida- contestó.
Voltren se acomodó en su silla –que no pudo ver bien de que era- y al cabo de un rato, le habló:
- tendremos que adelantar tu entrenamiento, mañana irás con Tauren a realizar un exámen…-
-¡que! Pero si estoy con heridas, además no sé en que rayos consiste ese examen, además ¿para qué lo necesito?- explotó Aidan, enojado. Sin embargo, el anciano no se imnutó.
-cálmate Aidan, llamaré a Tauren para que te explique en que consiste, en cuanto a su fin, es para que hagas el curso de Bisoulder, eso te va a dar la fuerza para poder volver a tu época-
-¿hacer un curso? ¿yo?...¿y de bisoulder?- preguntó Aidan
-así es, y cuando yo esté satisfecho de tus progresos y esté seguro de que podrás regresar a tu época correcta y a salvo de todo, entonces, te sacaré de ese curso- le anunció Voltren
Aidan ya no lo soportaban, su familia y amigos estaban quizás donde en otra dimensión y aquel viejo lo trata como si fuera un niño idiota.
- no quiero ingresar a ese entrenamiento, ¿Por qué hacen todo esto?- dijo Aiden, levantándose del asiento y se puso a caminar por el estudio.
El viejo no tuvo más remedio:
- Aidan. desde el momento en que decidiste ayudar a Sky, te pusiste en un gran problema- le reveló el anciano
Aidan, que iva caminando cerca de la puerta se detuvo y lo miró atentamente, el viejo siguió:
- lo cierto es que ambos (Sky y tú) lograron atrapar a Falbor, que era uno de los mercenarios más buscados del país, por su múltiples robos y asesinatos. Y por lo visto, sus cómplices se han interesado en ti, ya que no muchas personas pueden derrotar a Falbor.-
-pero yo no lo he derrotado, es más, ni siquiera recuerdo lo que pasó- se excusó Aidan
-mmm…ya veo, es un interesante punto, siéntate por favor y guarda silencio-
-no gracias, prefiero estar de pie- le dijo Aidan, un tanto incómodo
- “a ver…si más no recuerdo tu llegaste aquí hace unas semanas en pésimo estado y con riesgo vital, con Sky y Falbor heridos. éste último –para tu información- fue puesto en máxima seguridad, para averiguar quien le mandó a robar el cristal, que tu nos ayudaste a recuperar”-
-¿cristal?, o sea que lo que se robaron era un cristal para transformarse?- preguntó Aidan. en su mente estaba la conversación cuando conoció al señor Tauren
- asi es.- le respondió el señor Voltren.
-¿y?-
- y verás, según nos contó Sky, tu tomaste el cristal e ibas a entregárselo, cuando Falbor te atacó, quedaste inconciente, y por una razón, que sólo tu sabes, el cristal se activó contigo, transformándote en Bisoulder- le aclaró el anciano.
Aidan tuvo que agarrarse del respaldo de la silla para no caerse de la impresión, realmente ese dato lo dejó sin aire por un momento, miró por la ventana a su izquierda, y vió que el sol se metía por entre los pequeños edificios, hasta desaparecer con último brillo detrás de las montañas. Se aclaró la garganta, junto con sus ideas:
-¿me transformé?-
- así es, me imagino, que tu condición fisica, te ayudó a soportar los cambios, y por eso estás vivo ahora, pues la transformación con un cuerpo débil, es letal- le aportó el anciano.
-entonces, si dice que tengo aptitudes físicas ¿porqué no me dejan partir entonces a mi casa, a mi época?-, preguntó, en un tono sin rastro de ira
-eso sería muy fácil para Sky, porque sólo ella puede viajar por las dimensiones, pero hay un grave problema, tu mismo-
-perdón, pero no entiendo-
-el hecho es que al transformarte, te has vuelto inestable, verás, el cristal para transformante, despierta tu subconsciente, y toma la forma que éste desea,- como te dije hace unos días, es sólo una la forma-. Una vez que el subconsciente lo acercas a lo conciente – o si te es mejor: lo liberas- éste trata de tomar el control de la materia en que habita, y ese es tu cuerpo-
-¿estoy posesionado por mi mismo?- le concluyó el chico
-creo que puedes decirlo así, ahora, el entrenamiento es para eso, para que controles los impulsos que te provocará tu subconsciente- el anciano miraba fascinado la ventana.
-¿impulsos?, no le creo, esto es ridiculo- decía incrédulo Aidan.
-¿y que te pasó hoy con el señor Rabyet?, casi lo atacas- le recordó Voltren
-pero todo mundo pierde la cabeza cuando se enfada- se enfadó Aidan al recordar su disgusto.
-Aidan, ni siquiera un niño se enojaría por eso, es más, se asustaría- lo desafió el anciano
-¡¿Qué ha dicho?!, ¿insinua que soy un niño?, ¡rayos!, ¡le salve la vida a uno de sus subordinados y así me lo paga!- explotó Aidan.
De repente el viejo, miró los cajones de su escritorio, abrió uno y extrajo un pequeño espejo de mano y se lo pasó a Aidan:
- me refiero a que te enojaste de esta forma- y le mostró el espejo
Aidan se cayó cuando se vió en el espejo, no se vió como un chico de tez clara y pelo oscuro, sino que vió su pelo de color grisáceo, y los de la base del cuello, estaban erizados y su piel en su cara se había vuelto un poco más roja.
-En situaciones de peligro o estresantes, el subconsciente aflora, con los instintos más básicos, es decir el de los animales. En tu caso se vuelve crítico, ya que el subconsciente ya lo ha liberado el cristal. Y a medida que pase el tiempo, te vuelves más susceptible a situaciones difíciles o estresantes. Como las de esta mañana- le explicó Voltren
Aidan no quería seguir escuchando al anciano, quería volver a su antigua vida, extrañaba mucho su hogar y su familia, sentía que cada palabra que le decía el anciano le alejaba de su familia. Se estaba convirtiendo en otra cosa, en un animalejo… El anciano sólo se limito a contemplarlo, de hecho, ninguno se movió, hasta que el despacho se había hecho oscuro con la noche y ya habían encendido las antorchas.
-¿y entonces?, ¿cómo llegué hasta aquí?- preguntó desde el suelo Aidan.
El viejo suspiró y habló
- como te transformaste inconciente, el subconsciente manipuló la transformación, y estuviste a punto de matar a Falbor. si no fuera porque Sky intervino, Falbor estaría muerto, las heridas que recibieron ambos, vienen de esa pelea. Ella tuvo que agotarte para traerte de este mundo y salvarte la vida. Y más encima recibió una buena reprimenda, pues está estrictamente prohibido traer personas desde otros mundos a este.-
Aidan pasó por alto el último comentario.
-entonces, ahora ¿qué haré?- preguntó muy deprimido
-toma esto- le dijo el anciano- y sigueme- añadió
Aidan vió en la mano del anciano, un cristal de color transparente, alargado y terminado en punta, con un anillo metálico agujereado en un extremo, lo tomó y lo sintió tibio, un escalofrío le recorrió la espalda y los pelos de la nuca se le volvieron a erizar. rápidamente se guardó el cristal en el bolsillo, cuidando de no pincharse no la pierna. Mientras el anciano lentamente se levantaba y salía de la oficina, Aidan lo siguió, caminaron por un largo pasillo hacia lo que era una escalera al sótano. El anciano entró y le indicó que pasara, de inmediato un olor nauseabundo le inundó la nariz y se la tapó con el brazo para disminuir aquella fetidez.
-Aidan, éste es Collen- le presentó el anciano
Vió Aidan entonces una camilla, donde reposaba una persona, estaba tapada hasta el cuello con una sábana, estaba muy diferente a como lo había dejado en casa hace un rato, tenía líneas de heridas en la cara, hematomas, marcas de sangre seca alrededor de la boca, y su pelo estaba gris y sucio. Estaba muerto. Al ver que Aidan no hablaba, pues estaba en shock el viejo le explicó:
-éste es el verdadero Collen, lo encontramos esta mañana, en un canal de regadío, en las afueras del pueblo- dijo con aire triste –era uno de mis mejores estudiantes.-añadió
-tengo que salir de aquí- murmuró Aidan, que ya no podía aguantar más el nauseabundo olor. Salió a toda prisa de la habitación, al pasillo, pero aquel olor lo perseguía, lo mareaba. Encontró una salida al jardín central de aquella casa, era enorme y con el cielo nocturno despejado, se veían las estrellas en su plenitud. Aidan respiró varias veces profundamente, cambiando aquel molesto olor. Se sentó en el pasto y lloró, no era por el hecho de ver un cadáver de el verdadero Collen sino porque posiblemente –y estaba muy seguro de ello- su muerte por su culpa, lo mataron para suplantarlo y llegar hasta él.
Un rato después oyó pisadas tras de él, pero Aidan no mostró la cara, seguía hincado en el pasto, tratando de contener las lágrimas, después se atrevió a preguntar.
-y entonces, ¿era un impostor el de esta tarde?, ¿qué quería de mi?-
-no lo sé con certeza. en estos momentos, Tauren y su equipo deben estar a la caza de él, lamentablemente no me di cuenta hasta esta tarde de las intenciones de este tipo- era Volten.
-me estan buscando, ¿cierto?- resolvió Aidan, aún sin darle la cara.
-es una de las teorías, es por eso que tomarás el exámen con Tauren. Te ayudaremos a controlar el subconsciente y te enviaremos de regreso a tu hogar- le explicó el señor Voltren –ya que sólo Sky puede viajar entre dimensiones. te regresará y en tu dimensión no correrás peligro- concluyó el viejo
Aidan miró al cielo, pensó en que su aventura sería pacifica, y que volvería pronto a su hogar, pero ahora, se sentía débil, y sentía la muerte de Collen como un gran peso, algo que podría aliviar tomando una buena decisión y cumpliéndola.
-está bien, haré el curso, quiero evitar que hallan más muertes por mi culpa- finalizó Aidan
- es una excelente decisión- finalizó el señor Voltren.
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“ya tenemos al primer cadáver, que pena por el pobre chico” pensaba Minger, mientras dejaba de leer el capítulo y lo dejaba en el estante, con los demás capítulos leídos, se tomó la temperatura con el termómetro electrónico, le dio 37.9 grados, estaba con un poco de fiebre, asi que se hizo una infusión de hierbas y se fue a acostar a su cama, mientras afuera corrían vientos de Otoño.
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